LA GUERRA ES UN ARTE
¡Destruir es “EXCELENTE”! Es más fácil MATAR a una organización –y armarla de nuevo– que cambiarla sustancialmente. Hay que aprender que LA DESTRUCCION ES UNA TAREA PRIORITARIA (antes de que la competencia lo destruya a usted).
Pobre de aquel que hombre en su “Reino” permita tener a otro hombre que le haga sombra, solo debe haber un solo sol que deslumbre y cegué a tú gente, a los hombres brillantes o los dominas o los eliminas.
Uno como director debe evitar la guerra porque una guerra puede ser tomada como sinónimo de falta de control, pero es lindo cuando dejas estallar una pequeña batalla que haga creer a tus oponentes que están librando una guerra campal con tigo, las guerras las genera uno mismo, si tú las provocas tienes ganada y resuelta la batalla a un 50%.
Pobre de aquel que te arme una “batallita”, debes conservar tú calma y tú visión para estratégicamente sacarle ese provecho a la oportunidad que te genera tu “enemigo” y que es tan difícil de hacer, Qué se fijen en ti, aprovecha que todo mundo tiene los ojos puestos en ti, “Ho poderoso que dejas que te molesten”, aprovecha esa atención para destruir totalmente y sin piedad a tú mediocre adversario y así demostrar que hay “tontos” que se dejan engañar y siguen a lideres rebeldes que armar guerras sin saber que pueden destapar la caja de Pandora en su contra..
La guerra se debe utilizar en beneficio propio debes dejar que siga, siempre y cuando no se pierda el control de está, para poder así guiar a tu enemigo a su propia trampa. La guerra te permite sorprender ha tu enemigo flojo e indolente como consecuencia de una larga paz, pero no hay que ser demasiado inteligente para saber que con Sansón no se juega a las patadas.
Las guerras se enfrentan con más que buenos argumentos, una batalla ganadora borra todas las malas operaciones estratégicas que se hayan hecho, y si se pierde será inútil todo lo planeado y realizado antes de darla
¡Destruir es “EXCELENTE”! Es más fácil MATAR a una organización –y armarla de nuevo– que cambiarla sustancialmente. Hay que aprender que LA DESTRUCCION ES UNA TAREA PRIORITARIA (antes de que la competencia lo destruya a usted).
Pobre de aquel que hombre en su “Reino” permita tener a otro hombre que le haga sombra, solo debe haber un solo sol que deslumbre y cegué a tú gente, a los hombres brillantes o los dominas o los eliminas.
Uno como director debe evitar la guerra porque una guerra puede ser tomada como sinónimo de falta de control, pero es lindo cuando dejas estallar una pequeña batalla que haga creer a tus oponentes que están librando una guerra campal con tigo, las guerras las genera uno mismo, si tú las provocas tienes ganada y resuelta la batalla a un 50%.
Pobre de aquel que te arme una “batallita”, debes conservar tú calma y tú visión para estratégicamente sacarle ese provecho a la oportunidad que te genera tu “enemigo” y que es tan difícil de hacer, Qué se fijen en ti, aprovecha que todo mundo tiene los ojos puestos en ti, “Ho poderoso que dejas que te molesten”, aprovecha esa atención para destruir totalmente y sin piedad a tú mediocre adversario y así demostrar que hay “tontos” que se dejan engañar y siguen a lideres rebeldes que armar guerras sin saber que pueden destapar la caja de Pandora en su contra..
La guerra se debe utilizar en beneficio propio debes dejar que siga, siempre y cuando no se pierda el control de está, para poder así guiar a tu enemigo a su propia trampa. La guerra te permite sorprender ha tu enemigo flojo e indolente como consecuencia de una larga paz, pero no hay que ser demasiado inteligente para saber que con Sansón no se juega a las patadas.
Las guerras se enfrentan con más que buenos argumentos, una batalla ganadora borra todas las malas operaciones estratégicas que se hayan hecho, y si se pierde será inútil todo lo planeado y realizado antes de darla
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